Historia del chocolate en la España del siglo XIX

-1826/1850-

1845-

La historia del chocolate en la España del siglo XIX tiene un nombre. En esta fecha se funda  en Madrid , Chocolates Matías López, la primera empresa chocolatera como fábrica.

-1846-

Aquel año el famoso escritor francés  Alejandro Dumas acompañado de tres amigos, de camino a Madrid , paró en un fonda Tolosana. Necesitó recobrar fuerzas dado la inclemencia del tiempo. Como bien podemos ver en su libro «De París a Cádiz» recuerda la anécdota y el chocolate . Dijo:  “un líquido espeso y negruzco que parecía un brebaje preparado por alguna bruja de Tesalia. En la misma bandeja había cinco vasos de agua pura y una cesta llena de unos objetos desconocidos para nosotros; eran como panecillos blancos y rosas, de forma alargada […] Probamos el chocolate con la punta de los labios temiendo ver desaparecer, como tantas otras cosas, la ilusión del chocolate español nacida en nuestra infancia. Pero esta vez nuestro temor se disipó rápidamente. El chocolate era excelente”.

Igualmente mencionar que azucarillos rosados , esponjas o bolados se servían con el chocolate. Eran estos una manera refrescante de limpiar el paladar al ser disueltos en agua fría.

-1851/1875-

-1870-

El Museo del Chocolate de Sueca (Valencia), se inauguró el 24 de Abril del 2002. Gracias al esfuerzo de la familia de Encarna Comes y Pedro Melero.

Buceando en la historia de la familia, encontramos como primer referente de esta tradición chocolatera a Pedro Comes Chulia (1858-1940 Torrente). Casado con Luisa Andreu Mora dejando en descendencia a ocho vástagos.
El más pequeño, Bernardo Comes Andreu (1896-1982 Torrente-Sueca), se trasladó con su obrador a Sueca. Tras casarse con Maria Matoses  Expert montaron la primera fábrica de chocolates de Sueca.
Esta pasaría por diferentes ubicaciones: de calle Pou a calle Sequial, de allí, a calle Val para acabar en calle San Jose, cerca de donde se ubica actualmente : Calle San Josep nº9.

Los traslados fueron porque en aquella época el chocolate solo se vendía a militares y clases pudientes, y por racionamiento.
El matrimonio tuvo  una hija, Encarna Comes (1940 Sueca). Se casó con Pedro Melero Pastor dando perpetuidad como resultado a la tradición chocolatera hasta hoy en día
En el museo -obrador, se pude realizar un viaje a través de los siglos. Son cientos de utensilios que esta familia ha ido adquiriendo a lo largo de los años . 
Chocolate Comes elabora chocolates y derivados siguiendo la tradición antigua del uso de harinas y algarroba. Su chocolates a la Piedra y el típico “bollet” valenciano, una especie de puro habano de chocolate,  son la referencia de la empresa.

-1876/1899-

-1877-

Según contaba el escritor y gastrónomo granadino José de Castro y Serrano, en palacio existió una chocolatera gigante.

Las cocinas del Palacio Real albergaron desde el reinado de Carlos III, un armatoste de cobre con capacidad para 25 litros de chocolate. En 1877, José de Castro bajo el alias de “ un cocinero de su Majestad” entró a debate con el escritor Mariano Pardo Figueroa, alias “doctor Thebussem”. Este, había escrito en las paginas de “La Ilustración española y americana” acerca de las costumbres gastronómicas de nuestro monarca. Este debate quedaría reflejado en el futuro en el importante libro de gastronomía “La mesa moderna” (1888).

Según narró Castro este hito :

«Peroles hay del tiempo de Felipe V, y quizá algún almirez sea de época de los árabes; pero renuncio á aconsejar á Vm. que me pida diseños para publicarlos. Lo que sí hay notable es una chocolatera del tiempo del Señor Don Carlos III, cuyo desdichado uso merece especial mención. La tal vasija puede contener, y ha contenido algunas veces, cincuenta y seis libras de chocolate, dos arrobas y cuarto; se maneja con facilidad, y lo hace exquisito. Pero ¿cuándo sirve? No crea Vm. que en los bailes, señor Doctor.

La chocolatera histórica de palacio no se ha movido más que en esos días de terribles pruebas por que han pasado en España la Monarquía y el orden social. Cuando Madrid ha estado envuelto en colisiones sangrientas, por razón de las cuales Gobierno y Corte han acudido á rodear y defender al Monarca, nosotros, sus más humildes súbditos, hemos descolgado entre angustias la enorme chocolatera y servido al numeroso concurso lo típico que en esos momentos era posible: pastas y chocolate. Su figura, pues, es siniestra en la cocina: ¡mal haya sea!«

En el año 1906:

Encontramos en la revista “Alrededor del mundo” una nueva referencia a la chocolatera del Palacio Real. El articulo en si, detallaba los gustos gastronómicos de Alfonso XIII, con visita incluida a las cocinas. En el se dice que la chocolatera tenía una altura mayor a un niño de cinco o seis años.

Historia del chocolate en la España del siglo XIX

“Caras y Caretas” revista argentina, fotografió la chocolatera del Palacio Real en 1911. De ella decían que sólo se usaba «en negros días de revolución, cuando los personajes del gobierno y la corte que acudían a palacio a rodear a su majestad merendaban todos juntos en la real cámara». Mas adelante caería en el olvido, a consecuencia del éxito del café y té.

La ultima referencia que se tiene es una fotografía de 1936. La infame guerra civil asolaba la ciudad mientras la pantagruélica chocolatera del Palacio Real daba su ultimo servicio antes de perderse tristemente en el tiempo.  Una baja mas, en la historia del chocolate en la España del siglo XIX.

-1881-

En este año, nace de la mano de Valeriano Lopez Lloret , chocolates Valor. Aunque décadas atrás sus antecesores ya se dedicaban al chocolate en la zona de la Ermita. El hijo de este, Vicente, a finales del siglo se haría cargo . Modernizaría la empresa con nuevos inventos de la época como el molino mecánico.  Debido a esto facilitaría la venta de chocolate en rutas más alejadas como Madrid. Estas se realizaban en las noches de verano para evitar el calor soporífero. De día en invierno para evitar las heladas.

 En aquellos días cinco libras de chocolate costaba cinco pesetas (moneda anterior al euro en España).

Progreso

Pasan los años y la empresa crece. Como resultado de su buen hacer cambian en las primeras décadas del nuevo siglo la piedra de moler por un molino de “malacate”. Este es al principio movido por un mulo para posteriormente ser sustituido por un avanzado motor diésel.

El chocolate en sus inicios dado la poca producción y el elevado coste, solo era vendido a familias con cierto poder adquisitivo. Finalmente al extenderse la venta a otras zonas de la geografía española, Valor adquirió el primer vehículo a motor. Este nuevo transporte sustituyó al tradicional carro tirado por mulos.

Alrededor de 1963 y 1966 se alquila una fábrica en Torrellano. ya que no daban a basto con su clientela . La fábrica de Villajoyosa se construye en 1964.

Ya en 1967 saca uno de los emblemas de la marca: Chocolate Puro. El cual no utiliza grasas vegetales en sustitución de la manteca de cacao. A eso hay que unirle otros lanzamientos exitosos como el rombo o la línea “Soy diferente” aun registrada.

Hoy en día, Valor tiene una gran capacidad de venta tanto nacional como internacional. Como marca, se merece un hueco en la historia del chocolate en la España del siglo XIX y XX.

-1891-

Chocolates Trapa

Un grupo de monjes se instala en diciembre en el monasterio trapense de San Isidoro, situado en la localidad de San Isidro de Dueñas (Palencia). Más tarde popularmente sería conocido como La Trapa. Pero no es hasta 1964 cuando se constituye la empresa una vez que la comunidad cisterciense decide vender la fabrica.

Fondos Archivo histórico de Palencia
Fondos Archivo histórico de Palencia

Cinco años se establece un acuerdo con la firma italiana Società Alegmana de Milán, para crear uno de sus productos más laureados, los cuadrados Cortados y los Bombonisimos. Este producto, respondió al deseo de ir abriéndose a nuevos mercados. Elaborados con dos finas capas de praliné y chocolate más unos trocitos de crujiente avellana, hasta nuestros días se han convertido en un icono de la empresa.

A principios de los años 80 (1982), la empresa pasa a manos de un grupo financiero. Grupo Rumasa, perteneció a la familia Ruiz Mateos, hasta que un año después fue expropiada por el Gobierno de Felipe González. En 1992, el grupo Nuevo Rumasa, vuelve a hacerse con Trapa, modernizando un año después las instalaciones a la vez que amplia la gama de productos. Finalmente en el año 2000, la empresa se diversifica y entra en el mercado de la miel.

En el año 2006, se realiza un cambio de imagen en sus productos de la mano del Instituto Dym. La inversión en publicitar el cambio de imagen de los estuches de sus bombones ascendió a 3 millones de euros. Otros 15 millones seria invertidos en la ampliación de la fabrica y almacenes de Palencia, mejorando su competitividad gracias a la ultima tecnología. Finalmente en el año 2010, hay una nueva inversión de 2 millones en los departamentos de calidad e imagen.

Debido a la crisis y problemas con la justicia, la familia Ruiz Mateos decide acogerse a la Ley Concursal a mediados de 2011.

En 2013, el grupo Europraliné, con capital español 100%, adquiere la empresa. Europraliné perteneciente a la familia Fernández Calvo y Lacasa, fundada hace mas de 150 años en Jaca (Huesca). Meses después Lacasa deja Europraliné. La inversión realizada hasta el 2019 ha sido de más de 30 millones de euros en maquinaria, I+D+i y recursos humanos.

Hoy en día el centro de producción ocupa unas instalaciones de 53.000 metros cuadrados dentro de una parcela con un total de 70.000 metros cuadrados, en San Isidro de Dueñas. Sus productos son muy bien recibidos sobre todo en Europa del Este, países árabes y Suramérica, además de España.

Sus tres premisas de trabajo son innovación, estilo y conciencia social y medioambiental.

Cronología

1891. Un grupo de monjes se instala en el monasterio trapense de San Isidoro, situado en la localidad de San Isidro de Dueñas (Palencia), que más tarde pasó a ser conocido popularmente como La Trapa. Es el escenario de la primera fábrica de chocolate que dio origen a esta marca.

1964. Se constituye la empresa en la misma localidad, una vez que la orden cisterciense decidiera desprenderse de la fábrica, con todas sus antiguas fórmulas de elaboración y tratamiento del cacao.

1969. Comienzan a elaborar bombones, para lo que firman un acuerdo con la empresa italiana Società Alemagna de Milán.

1982. Chocolates Trapa pasa a manos de un nuevo propietario, el empresario Ruiz Mateos, al frente de Rumasa, que fue expropiada un año más tarde por el Gobierno socialista de Felipe González.

1992. Trapa vuelve a ser adquirida por el grupo Nueva Rumasa, otra vez en manos de la familia Ruiz Mateos, que un año más tarde moderniza las instalaciones y amplía la gama de productos.

2000. La compañía diversifica producto y entra en el sector de la miel.

2010. Se hace otra nueva inversión, en esta ocasión de dos millones de euros, para hacer una puesta a punto innovando tanto en imagen como en diversidad del producto (pralinés, cortados sin azúcar…).

2011. La chocolatera, debido a los líos financieros de la familia Ruiz Mateos, se acoge a la Ley Concursal.